Te enterás que tu amiga te cagó. Que estuvo con un chico que te gustó. Que te gustó mucho y por mucho tiempo. Tu primer chico, tu primer beso, tus primeras mariposas en la panza, tus primeras ilusiones, tus primeras cartas de amor, tu primera decepción. Tus primeras lágrimas de amor.
Y te querés matar. La querés matar a ella. Querés ir a llorar a los brazos de él, porque aunque pasó mucho tiempo lo seguís queriendo. Te siguen pasando cosas con él. Sigue siendo el único que te movió el piso y cada vez que lo ves con otra se te estruja el corazón. Aunque tuviste otras historias en el medio, ninguna como la que tuviste con él.
Y a pesar de todo el dolor que sentís, a pesar de toda la rabia, querés saber qué pasó, cómo pasó, cuándo pasó y dónde pasó. Querés saber todo. Y con lujo de detalles. ¿Pero para qué? ¿Para sentir más dolor, más rabia? ¿De qué te sirve?
lunes, 15 de marzo de 2010
domingo, 17 de enero de 2010
Hace un año exactamente estaba caminando junto a tres amigas las calles de un country en Escobar. Nos encontrabamos allí para celebrar el cumpleaños número diesciseis de una de ellas, de mi mejor amiga de toda la vida.
Hoy, un año después de esa noche, de ese fin de semana tan lleno de risas, me enuentro yo escribiendo en esta computadora y mi amiga celebrando su cumpleaños en Cancún. Esa distancia no me dolería en este día de no ser porque no sólo es una cuestión de kilómetros. Nosotras estamos distanciadas, de hecho podría decirse que ya no somos amigas. Y hoy más que nunca me duele. Y me duele muchísimo. Porque con ella perdí parte de mí, con ella se fue lo poco que quedaba de la Sofía alegre.
Hoy, un año después de esa noche, de ese fin de semana tan lleno de risas, me enuentro yo escribiendo en esta computadora y mi amiga celebrando su cumpleaños en Cancún. Esa distancia no me dolería en este día de no ser porque no sólo es una cuestión de kilómetros. Nosotras estamos distanciadas, de hecho podría decirse que ya no somos amigas. Y hoy más que nunca me duele. Y me duele muchísimo. Porque con ella perdí parte de mí, con ella se fue lo poco que quedaba de la Sofía alegre.
domingo, 10 de enero de 2010
No puedo pasarla bien en los contextos en que mis amigas la pasan bien. Eso me aleja y aísla.
Mis amigas van a bailar. Disfrutan de ir a bailar. Y a mí los boliches no me gustan. Me molesta la gente transpirada que roza inexorablemente tu espalda que pretende permanecer seca o al menos limpia. Compartir con absolutos desconocidos un lugar cerrado con la música a todo lo que da y el olor a porro que no da tregua, me molesta. El humo que tiran para crear algún tipo de efecto y las luces prendiéndose y apagándose continuamente me marean, la música me aturde y la clautrofobia me ataca: me mareo, me baja la presión, me falta el aire. Me desmayo.
La paso como el culo. Y mis amigas van a los boliches, sin mí. Y vuelven del boliche con un millón de anécdotas que no conozco, que no comparto, que no entiendo. Me quedo muda frente a miles de chistes internos que nunca se gastan en explicarme. Ni siquiera intentan conservarme dentro del grupo a pesar de no compartir sus gustos. Evidentemente no les importo.
Y este fin de semana, cansada de la soledad de mi casa, de la monótona rutina televisiva y de libros en la que me sumergí desde que comenzó el año; decidí ir a bailar con ellas. Con el grupo de siempre. Con las personas con las que me divierto. ¿Pero qué pasó? Invitaron a personas con las que no me llevo o me llevo mal. Y ahí el plan se fue al diablo. Si voy a hacer el sacrificio de ir a bailar, lo hago por mis amigas, no por gente cualquiera a la que ni siquiera puedo ver.
Y yo las culpo a ellas por no poder YO pasarla bien en un boliche, o por no poder dejar de lado ciertas asperezas por tan sólo una noche. Esa es mi responsabilidad, no la suya. Pero aún así me enoja. Me enoja sentir que no les importo. Que para ellas si yo estoy bien o mal, da lo mismo.
Y me quedé sola en casa, una vez más. Y hoy me siento sola, para variar nomás.
Mis amigas van a bailar. Disfrutan de ir a bailar. Y a mí los boliches no me gustan. Me molesta la gente transpirada que roza inexorablemente tu espalda que pretende permanecer seca o al menos limpia. Compartir con absolutos desconocidos un lugar cerrado con la música a todo lo que da y el olor a porro que no da tregua, me molesta. El humo que tiran para crear algún tipo de efecto y las luces prendiéndose y apagándose continuamente me marean, la música me aturde y la clautrofobia me ataca: me mareo, me baja la presión, me falta el aire. Me desmayo.
La paso como el culo. Y mis amigas van a los boliches, sin mí. Y vuelven del boliche con un millón de anécdotas que no conozco, que no comparto, que no entiendo. Me quedo muda frente a miles de chistes internos que nunca se gastan en explicarme. Ni siquiera intentan conservarme dentro del grupo a pesar de no compartir sus gustos. Evidentemente no les importo.
Y este fin de semana, cansada de la soledad de mi casa, de la monótona rutina televisiva y de libros en la que me sumergí desde que comenzó el año; decidí ir a bailar con ellas. Con el grupo de siempre. Con las personas con las que me divierto. ¿Pero qué pasó? Invitaron a personas con las que no me llevo o me llevo mal. Y ahí el plan se fue al diablo. Si voy a hacer el sacrificio de ir a bailar, lo hago por mis amigas, no por gente cualquiera a la que ni siquiera puedo ver.
Y yo las culpo a ellas por no poder YO pasarla bien en un boliche, o por no poder dejar de lado ciertas asperezas por tan sólo una noche. Esa es mi responsabilidad, no la suya. Pero aún así me enoja. Me enoja sentir que no les importo. Que para ellas si yo estoy bien o mal, da lo mismo.
Y me quedé sola en casa, una vez más. Y hoy me siento sola, para variar nomás.
domingo, 27 de diciembre de 2009
sábado, 26 de diciembre de 2009
Sofía dice (1:30):
me alegra que te esté yendo bien, en serio
N dice (1:30):
gracias
N dice (1:31):
te agradezco
N dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:31):
yo también
Sofía dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:32):
es una pena que para aprender a veces tenga que salir gente lastimada, pero aprendí mucho con vos y de vos
N dice (1:32):
esto parece increible
N dice (1:32):
porque estaba por decir algo parecido
N dice (1:33):
que cuando uno mira para atrás
N dice (1:33):
las cosas que pasaron
N dice (1:33):
sin renegar
N dice (1:33):
se da cuenta de muchas cosas
N dice (1:33):
y un montón de cosas te hacen crecer
N dice (1:33):
y vos fuiste parte de eso
N dice (1:34):
y aunque a pesar de que hayan pasado cosas feas (que si sacara una autobiografía la pondría como la cosa más pavada que hice y encima fue una gran mentira) aprendí mucho de vos
Sofía dice (1:34):
bueno, me pasa exactamente lo mismo
N dice (1:34):
que lindo
Lo único positivo de esta Navidad que ya terminó.
me alegra que te esté yendo bien, en serio
N dice (1:30):
gracias
N dice (1:31):
te agradezco
N dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:31):
yo también
Sofía dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:32):
es una pena que para aprender a veces tenga que salir gente lastimada, pero aprendí mucho con vos y de vos
N dice (1:32):
esto parece increible
N dice (1:32):
porque estaba por decir algo parecido
N dice (1:33):
que cuando uno mira para atrás
N dice (1:33):
las cosas que pasaron
N dice (1:33):
sin renegar
N dice (1:33):
se da cuenta de muchas cosas
N dice (1:33):
y un montón de cosas te hacen crecer
N dice (1:33):
y vos fuiste parte de eso
N dice (1:34):
y aunque a pesar de que hayan pasado cosas feas (que si sacara una autobiografía la pondría como la cosa más pavada que hice y encima fue una gran mentira) aprendí mucho de vos
Sofía dice (1:34):
bueno, me pasa exactamente lo mismo
N dice (1:34):
que lindo
Lo único positivo de esta Navidad que ya terminó.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
jueves, 10 de diciembre de 2009
Ya lo había dicho, y vuelvo a decirlo: este verano va a ser jodido.
El sol, el calor, el incipiente espíritu navideño, las largas horas vacías, los programas televisivos cada vez más estúpidos, las clases ya terminadas, las mañanas de inconciencia, las trasnochadas con té, series, películas, libros y hojas en blanco y todas esas cosas que caracterizan el verano, no hacen más que volverme loca recordando el verano pasado, tan distinto, tan lleno de cualquier cosa, pero lleno. Lleno y feliz. Esperanzado, ilusionado.
Y él, que aparece y reaparece cuando no tiene que hacerlo, ya volvió a instalarse, mudo y quietecito, pero allí está, no sé si esperando o resignado, si tiene intenciones de avanzar o si se quedara ahí quieto hasta desaparecer entre el montón; pero está y eso a mí me perturba, me nubla, me molesta.
Hace que mis primeras dos semanas de verano sean un desastre.
El sol, el calor, el incipiente espíritu navideño, las largas horas vacías, los programas televisivos cada vez más estúpidos, las clases ya terminadas, las mañanas de inconciencia, las trasnochadas con té, series, películas, libros y hojas en blanco y todas esas cosas que caracterizan el verano, no hacen más que volverme loca recordando el verano pasado, tan distinto, tan lleno de cualquier cosa, pero lleno. Lleno y feliz. Esperanzado, ilusionado.
Y él, que aparece y reaparece cuando no tiene que hacerlo, ya volvió a instalarse, mudo y quietecito, pero allí está, no sé si esperando o resignado, si tiene intenciones de avanzar o si se quedara ahí quieto hasta desaparecer entre el montón; pero está y eso a mí me perturba, me nubla, me molesta.
Hace que mis primeras dos semanas de verano sean un desastre.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Con el paso del tiempo los sentimientos se van diluyendo, es cierto, pero nunca desaparecen. Tampoco M, que siempre vuelve en el momento más inoportuno en una danza sin fin, de esas que de tantas vueltas da termina por marearte. Muchas personas, sensibles a los movimientos bruscos, vomitan al marearse, y yo soy una de esas personas.
Es por eso que después de tantos giros que me dio y me hizo dar a su par hoy no tengo ganas de girar más para que no me provoque el vómito y su consecuente asco, porque es asqueroso vomitar, muy asqueroso.
Pero cuidado, que yo no quiera girar no significa que no tenga ganas de bailar. Tengo muchas ganas de eso, pero una danza suave, linda, dulce y una que dure un poco más de cinco minutos y que no demande una espera de tres meses para volver a danzarla, como las anteriores. Quiero una danza sana, más que cualquier otra cosa.
Eso sí, yo no voy a sacarlo a bailar, no me voy a meter sola, solita y sola en el baile descomponedor, si él quiere solo va a venir, después de todo yo jamás lo eché de mi lado. Y así como se fue, lentamente está volviendo. Como siempre hizo. Como siempre -inconcientemente- espero.
Es por eso que después de tantos giros que me dio y me hizo dar a su par hoy no tengo ganas de girar más para que no me provoque el vómito y su consecuente asco, porque es asqueroso vomitar, muy asqueroso.
Pero cuidado, que yo no quiera girar no significa que no tenga ganas de bailar. Tengo muchas ganas de eso, pero una danza suave, linda, dulce y una que dure un poco más de cinco minutos y que no demande una espera de tres meses para volver a danzarla, como las anteriores. Quiero una danza sana, más que cualquier otra cosa.
Eso sí, yo no voy a sacarlo a bailar, no me voy a meter sola, solita y sola en el baile descomponedor, si él quiere solo va a venir, después de todo yo jamás lo eché de mi lado. Y así como se fue, lentamente está volviendo. Como siempre hizo. Como siempre -inconcientemente- espero.
sábado, 28 de noviembre de 2009
Se terminó otro año, comienza otro verano.
Y viendo las fotos del verano 2009 pienso en lo que serán el diciembre, enero y febrero que se avecinan. Pienso que ya no puede ser lo mismo, que yo no soy igual, que mis acompañantes de salida no son las mismas, que la situación no es la misma. Recuerdo que al terminar el verano y con él los buenos tiempos sentía que finalmente había encontrado un grupo de gente dentro del cual algunas eran amigas y otras buenas compañías, pero por desgracia hoy ya no lo siento así, sino más bien todo lo contrario.
En otro orden de cosas, estoy en algo con O, con quien ya estuve hace algún tiempo, no tengo muchas ganas de hablar del tema porque en verdad no hay mucho para decir. Estoy en algo. Nada más. No quiero que sea algo más. Eso también da unas cuantas incertidumbres de verano, ver cómo sigue esto.
La incertidumbre, cuando estoy sola o me siento sola, no me gusta. Por un lado sé que no me bancaría fingir que está todo bien, pero por otro lado necesito esas salidas, esos escapes sanos. Y si hay algo que me llena en este momento es la incertidumbre.
Y viendo las fotos del verano 2009 pienso en lo que serán el diciembre, enero y febrero que se avecinan. Pienso que ya no puede ser lo mismo, que yo no soy igual, que mis acompañantes de salida no son las mismas, que la situación no es la misma. Recuerdo que al terminar el verano y con él los buenos tiempos sentía que finalmente había encontrado un grupo de gente dentro del cual algunas eran amigas y otras buenas compañías, pero por desgracia hoy ya no lo siento así, sino más bien todo lo contrario.
En otro orden de cosas, estoy en algo con O, con quien ya estuve hace algún tiempo, no tengo muchas ganas de hablar del tema porque en verdad no hay mucho para decir. Estoy en algo. Nada más. No quiero que sea algo más. Eso también da unas cuantas incertidumbres de verano, ver cómo sigue esto.
La incertidumbre, cuando estoy sola o me siento sola, no me gusta. Por un lado sé que no me bancaría fingir que está todo bien, pero por otro lado necesito esas salidas, esos escapes sanos. Y si hay algo que me llena en este momento es la incertidumbre.
Rótulos
Amistades,
Amor,
Colegio,
Lo que siento,
Vacaciones
martes, 17 de noviembre de 2009
Yo no te pido - Pablo Milanés
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.
De lo pasado no lo voy a negar,
el futuro algún día llegará
y del presente
que me importa la gente
si es que siempre van a hablar.
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar.
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Volvé, forro, te extraño, no me dejes con todos estos abrazos, todos estos besos, todas estas ganas. Pensé que no ibas a ser uno más, pensé que ibas a poder dejar de lado tus miedos, tus inseguridades, tus arranques de nene chiquito que se resiste a querer, para darme un poco de calma, un par de besos, dos o tres abrazos y amor. Sólo eso te pedía, sólo eso. Y vos a cambio me diste ilusiones que más tarde cambiaste por la indiferencia total, porque un día nos estabamos besando en Puerto Madero y a la semana yo ya no era nadie. Y vos, y vos terminaste siendo uno más, por cagón, por tonto y por no saber ver que yo estaba en la misma que vos.
¿Sabés que es lo peor? Que me querías, que te gustaba, que daba para algo, sin compromisos, o como dice la canción sin diez papeles grises para amar, porque lo único que quería era un poco de amor. Y aunque reniegues, vos también lo necesitás y ojalás alguna te atrape y sepa dártelo.
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.
De lo pasado no lo voy a negar,
el futuro algún día llegará
y del presente
que me importa la gente
si es que siempre van a hablar.
Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar.
Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.
Volvé, forro, te extraño, no me dejes con todos estos abrazos, todos estos besos, todas estas ganas. Pensé que no ibas a ser uno más, pensé que ibas a poder dejar de lado tus miedos, tus inseguridades, tus arranques de nene chiquito que se resiste a querer, para darme un poco de calma, un par de besos, dos o tres abrazos y amor. Sólo eso te pedía, sólo eso. Y vos a cambio me diste ilusiones que más tarde cambiaste por la indiferencia total, porque un día nos estabamos besando en Puerto Madero y a la semana yo ya no era nadie. Y vos, y vos terminaste siendo uno más, por cagón, por tonto y por no saber ver que yo estaba en la misma que vos.
¿Sabés que es lo peor? Que me querías, que te gustaba, que daba para algo, sin compromisos, o como dice la canción sin diez papeles grises para amar, porque lo único que quería era un poco de amor. Y aunque reniegues, vos también lo necesitás y ojalás alguna te atrape y sepa dártelo.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Inseguridad
Hoy casi me roban. En realidad no estamos muy seguras, se nos acercó un chico mientras con otras cuatro amigas íbamos a disfrutar del sol -que hubo hasta las 14, las pendejas ni enteradas del alerta metereológico- y dijo algo de los celulares. Yo no entendí muy bien, pero como dijeron mis amigas después "pusiste cara de pánico, Sofía" y salí "corriendo" en cuanto ví -o creí ver, mejor dicho- maldad en los hermosos ojos verdes de un nene de apróximadamente mi edad, y misma estatura, con una camiseta de fútbol que pese a mi gran fanatismo por dicho deporte, e imagino que por el miedo, no logro recordar a qué club pertenecía. También recuerdo -fue todo muy rápido y me puse muy nerviosa- que revolvía su mochila, como buscando algo, inmediatamente pensé en una navaja. Y corrí nomás, menos de una cuadra porque el aire no me da y el corazón me latía a mil y me estaba bajando la presión del miedo, del calor, de la angustia.
Mis amigas cagadas de risa me calmaron y contaron que el pibe se dio media vuelta y se fue, que si hubiese tenido algo de verdad lo habría sacado al toque, amenazándonos enserio y no con un amague.
Y ahí me dí cuenta: estoy sugestionada, los medios de comunicación influyen en mí mucho más de lo que creía. Y me preocupó. Pero sentí más que preocupación, angustia, porque quizás ese nene no nos quería robar y yo, mal pensada de mierda, salí cagando, loco. Y a mí no me gusta vivir sin confiar en nadie, no va conmigo -o quizás sí, ahora que lo escribo me doy cuenta que ya sólo confío en mí y en mi vieja- y me siento como el orto. Por todo lo que se vive, por todo lo que se muere, por todo lo que se dice en este país. Por ese nene, que por ahí no venía a robarme y yo reaccioné como si fuese a hacerlo, o que quizás sí venía a robarme, y es una tremenda mierda que pibes de mi edad o más chicos incluso estén metidos en eso, me mata.
Y hoy la ví, la viví y la sentí, por primera vez, esa famosa sensación de inseguridad. Uno se siente inseguro de todo. De todos. Y así un país no puede crecer jamás.
Una tremenda mierda.
Mis amigas cagadas de risa me calmaron y contaron que el pibe se dio media vuelta y se fue, que si hubiese tenido algo de verdad lo habría sacado al toque, amenazándonos enserio y no con un amague.
Y ahí me dí cuenta: estoy sugestionada, los medios de comunicación influyen en mí mucho más de lo que creía. Y me preocupó. Pero sentí más que preocupación, angustia, porque quizás ese nene no nos quería robar y yo, mal pensada de mierda, salí cagando, loco. Y a mí no me gusta vivir sin confiar en nadie, no va conmigo -o quizás sí, ahora que lo escribo me doy cuenta que ya sólo confío en mí y en mi vieja- y me siento como el orto. Por todo lo que se vive, por todo lo que se muere, por todo lo que se dice en este país. Por ese nene, que por ahí no venía a robarme y yo reaccioné como si fuese a hacerlo, o que quizás sí venía a robarme, y es una tremenda mierda que pibes de mi edad o más chicos incluso estén metidos en eso, me mata.
Y hoy la ví, la viví y la sentí, por primera vez, esa famosa sensación de inseguridad. Uno se siente inseguro de todo. De todos. Y así un país no puede crecer jamás.
Una tremenda mierda.
martes, 10 de noviembre de 2009
Ya se está terminando el año...Me pone feliz por un lado, ya no tengo más ganas de madrugar, ni de hacer tareas -fa, como si realmente las hiciese- ni de estudiar esporádicamente. Ya dí ICSE, me saqué de encima LA presión, hace tiempo que pasó el Congreso, otro día marcado con rojo en el calendario anual. Siento que este año ya no tiene razón de ser, y por año me refiero a ciclo lectivo.
Pero como dije más arriba, me pone feliz por un lado. Por otro, me despierta gran curiosidad -no siempre una linda curiosidad- saber qué será de mí y mi vida social en vacaciones. La incertidumbre me molesta.
Imagino que saldré mucho, mucho, como hice el último verano, que fue uno de los mejoooores de mi vida. No sé. Pongamos buena onda.
PD: viva el Día de la Tradición!
Pero como dije más arriba, me pone feliz por un lado. Por otro, me despierta gran curiosidad -no siempre una linda curiosidad- saber qué será de mí y mi vida social en vacaciones. La incertidumbre me molesta.
Imagino que saldré mucho, mucho, como hice el último verano, que fue uno de los mejoooores de mi vida. No sé. Pongamos buena onda.
PD: viva el Día de la Tradición!
domingo, 25 de octubre de 2009
El 5 de diciembre tocan en Ferro, Las Pastillas del Abuelo.
Sus canciones siempre me parece que hablan de mí, que me pintan entera, de cuerpo y de alma. Y también siempre me recordará al primero que me dio verdaderas esperanzas de ser algo junto a otra persona, gracias a otra persona. Las cosas, por una gran serie de motivos, no pudieron ser, no fueron, pero Las Pastillas, siempre nos cantaron, nos siguen cantando, a él, a mí y a los dos. A ese verano, nuestro verano, a pesar de las distancias.
Quiero ir al recital, quiero despedirme de él, de esa historia. Siempre digo que no soy romántica, que no me gustaría serlo, pero debo admitir que es una manera romántica de decirle adiós y gracias. Adiós porque ya hace tiempo que decidí no subir más por sus tantas escaleras y gracias por haberme enseñado a saber cuándo parar. Adiós porque ya no le encuentro otra vuelta de tuerca a la situación y gracias por haber sido lo más lindo en ese verano y por haberme enseñado mejor es amar a quien llora por tí.
Me resulta imposible despedirlo de otra manera. Aunque de alguna forma ya le dije adiós, ese, el de esa noche, va a ser el definitivo. Como ya conté, la música siempre me acompaña, y así como Las Pastillas me acompañaron cuando la esperanza de ser algo juntos era una realidad necesito que me acompañen para decirle chau para siempre.
Edit: Ale, te recomiendo Las Pastillas del Abuelo, cuando te leo recuerdo sus letras y cuando los escucho a ellos recuerdo alguno de tus escritos.
Sus canciones siempre me parece que hablan de mí, que me pintan entera, de cuerpo y de alma. Y también siempre me recordará al primero que me dio verdaderas esperanzas de ser algo junto a otra persona, gracias a otra persona. Las cosas, por una gran serie de motivos, no pudieron ser, no fueron, pero Las Pastillas, siempre nos cantaron, nos siguen cantando, a él, a mí y a los dos. A ese verano, nuestro verano, a pesar de las distancias.
Quiero ir al recital, quiero despedirme de él, de esa historia. Siempre digo que no soy romántica, que no me gustaría serlo, pero debo admitir que es una manera romántica de decirle adiós y gracias. Adiós porque ya hace tiempo que decidí no subir más por sus tantas escaleras y gracias por haberme enseñado a saber cuándo parar. Adiós porque ya no le encuentro otra vuelta de tuerca a la situación y gracias por haber sido lo más lindo en ese verano y por haberme enseñado mejor es amar a quien llora por tí.
Me resulta imposible despedirlo de otra manera. Aunque de alguna forma ya le dije adiós, ese, el de esa noche, va a ser el definitivo. Como ya conté, la música siempre me acompaña, y así como Las Pastillas me acompañaron cuando la esperanza de ser algo juntos era una realidad necesito que me acompañen para decirle chau para siempre.
Edit: Ale, te recomiendo Las Pastillas del Abuelo, cuando te leo recuerdo sus letras y cuando los escucho a ellos recuerdo alguno de tus escritos.
Rótulos
Amor,
Las Pastillas del Abuelo,
Lo que siento,
Música
jueves, 15 de octubre de 2009
Estoy pasando un momento muy productivo, no paro nunca; y me encanta.
Participo en el Congreso que está organizando el colegio, en las Olimpíadas de Filosofía, en un proyecto muuuy copado que termina el mes que viene en la Legislatura porteña -que conocí el martes y es bellísima- presentando dos anteproyectos de Ley hechos por alumnos de 4tos años de varios colegios de la Ciudad de Bs As, las materias curriculares del colegio que tampoco debo ni estoy descuidando, y el que más tiempo me lleva: UBA XXI. En el primer parcial de ICSE me saqué un ocho, y eso me da la pauta de que el tiempo que le dedico es sumamente productivo, no sólo por la nota sino también por lo que aprendí.
Realmente todo esto tapa con felicidad todos los agujeros que cavaron las pérdidas que me tocó sufrir este año. Cada vez asumo con mayor cotidianeidad las caretas que me rodean, algo que creía ya tenía totalmente superado, la indiferencia de personas que fueron importantísimas en mi vida y de las cuales prefiero recordar lo mejor, los buenos momentos y las enseñanzas de lo malo pero sin incluir el dolor en el combo. Y de estas numerosos y copadísimos emprendimientos me llevo de todo, no sólo me refiero a los contenidos que hacen a lo que son, que son muy importantes y han cambiado mi forma de pensar o ver ciertas cosas, sino a la posibilidad de haberme demostrado a mí misma que puedo pelear en varios frentes con el mismo éxito, disfrutándolo, sintiéndolo un placer antes que una carga pesada, ya que siento que me estoy formando para el futuro, para mi carrera, porque todas estas cosas están super relacionadas con lo que me apasiona, o al menos así lo pienso yo y con eso es suficiente.
Ya empecé mi camino a la Licenciatura ¿Qué más puedo pedir?
PD: a uds, amigos, los sigo leyendo, a pesar de mi ausencia escribiendo.
Participo en el Congreso que está organizando el colegio, en las Olimpíadas de Filosofía, en un proyecto muuuy copado que termina el mes que viene en la Legislatura porteña -que conocí el martes y es bellísima- presentando dos anteproyectos de Ley hechos por alumnos de 4tos años de varios colegios de la Ciudad de Bs As, las materias curriculares del colegio que tampoco debo ni estoy descuidando, y el que más tiempo me lleva: UBA XXI. En el primer parcial de ICSE me saqué un ocho, y eso me da la pauta de que el tiempo que le dedico es sumamente productivo, no sólo por la nota sino también por lo que aprendí.
Realmente todo esto tapa con felicidad todos los agujeros que cavaron las pérdidas que me tocó sufrir este año. Cada vez asumo con mayor cotidianeidad las caretas que me rodean, algo que creía ya tenía totalmente superado, la indiferencia de personas que fueron importantísimas en mi vida y de las cuales prefiero recordar lo mejor, los buenos momentos y las enseñanzas de lo malo pero sin incluir el dolor en el combo. Y de estas numerosos y copadísimos emprendimientos me llevo de todo, no sólo me refiero a los contenidos que hacen a lo que son, que son muy importantes y han cambiado mi forma de pensar o ver ciertas cosas, sino a la posibilidad de haberme demostrado a mí misma que puedo pelear en varios frentes con el mismo éxito, disfrutándolo, sintiéndolo un placer antes que una carga pesada, ya que siento que me estoy formando para el futuro, para mi carrera, porque todas estas cosas están super relacionadas con lo que me apasiona, o al menos así lo pienso yo y con eso es suficiente.
Ya empecé mi camino a la Licenciatura ¿Qué más puedo pedir?
PD: a uds, amigos, los sigo leyendo, a pesar de mi ausencia escribiendo.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Primer parcial: Sociedad y Estado.
Mañana rindo mi primer parcial de Introducción al Conocimiento de Sociedad y Estado en Ciudad Universitaria -me quiero matar, me queda lejísimos- por la mañana. Hasta ahora lo disfruté y quiero seguir disfrutándolo, es una experiencia por la que hace mucho que quiero pasar y ahora que llegó el momento no puedo arrugar.
Estoy nerviosa, ansiosa, con un poco de miedo y lo peor es que hoy no pude tocar ni una hoja, del cagazo nomás. Y en los últimos días mi corazón se congeló un poquito, para darle lugar a las cosas realmente importantes, sucedieron cosas que en otra circunstancia me habrían dolido y molestado muchíiiisimo y esta vez todo pasó como si nada y realmente lo agradezco :)
Espero pronto volver a tierra, saludos a uds!
Estoy nerviosa, ansiosa, con un poco de miedo y lo peor es que hoy no pude tocar ni una hoja, del cagazo nomás. Y en los últimos días mi corazón se congeló un poquito, para darle lugar a las cosas realmente importantes, sucedieron cosas que en otra circunstancia me habrían dolido y molestado muchíiiisimo y esta vez todo pasó como si nada y realmente lo agradezco :)
Espero pronto volver a tierra, saludos a uds!
viernes, 11 de septiembre de 2009
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Lluvia
Amo la lluvia, me encanta sentir el olor a agua pura y transparente que cae, escuchar el ruido de las ruedas de los autos sobre el piso mojado, distinguir en las hojas de las plantas las gotas gordas que yacen sobre ellas, el viento que a veces la acompaña, sentirlo en mi cara y en mi pelo, sentir cómo me despeina. Y acompañarlo con música bajita, con Norah Jones o Coldplay, teniendo en mi cabeza revoloteando frases de Cortázar o García Márquez, tocando con mis dedos las hojas de algún libro o un lapiz con el que escribir lo que la lluvia misma me inspira.
Pero desde que me mudé -fines de enero del presente año- que no logro disfrutarla, no me llega de la misma manera, estimo que estará relacionado con el hecho de que aun no encontré mi lugar en la casa, o con que la ventana de mi cuarto da a las ventanas de otros departamentos desde donde una vieja chusma me espía simulando acomodar dos plantines chiquitos y descuidados que tiene imposibilitándome la contemplación de la lluvia, o reprimiendo mis ganas de salir a la ventana a sentir la brisita, a estirar mis brazos y dejar que las gotas caigan sobre mis manos.
Y es algo que extraño, y más en estos días en los que necesito disfrutar algo.
Pero desde que me mudé -fines de enero del presente año- que no logro disfrutarla, no me llega de la misma manera, estimo que estará relacionado con el hecho de que aun no encontré mi lugar en la casa, o con que la ventana de mi cuarto da a las ventanas de otros departamentos desde donde una vieja chusma me espía simulando acomodar dos plantines chiquitos y descuidados que tiene imposibilitándome la contemplación de la lluvia, o reprimiendo mis ganas de salir a la ventana a sentir la brisita, a estirar mis brazos y dejar que las gotas caigan sobre mis manos.
Y es algo que extraño, y más en estos días en los que necesito disfrutar algo.
jueves, 27 de agosto de 2009
Mi relación con mis compañeras es cada día peor, cada día un poco más hostil, cada día un tanto más tensa. Si bien no las consideré ni considero amigas, son el grupo de compañeras con el que tengo buena onda, por lo cual hay un sentimiento de cariño de mi parte y supongo que de parte de ellas hacia mí también, pero a su manera que no es la misma que la mía.
La falsedad no me va, que me digan que yo hice bien al cortar la relación con A -algo sobre lo cual no deberían opinar- pero terminen compartiendo más tiempo con ella que conmigo es algo sumamente incoherente. Una de mis compañeras, incluso me ha contado cosas esperando una reacción cuasi violenta de mi parte, dándole el pie que esperaba para darle rienda suelta a su lengua venenosa, yo en cambio, en parte porque noté cuáles eran sus intenciones reales y por otro lado porque realmente no me movió un pelo lo que me contó, reaccioné indiferentemente, casi sobrándola debo decir:
Sofi - Y a mí qué me importa...Problema de ella
Ella, que no puede con su genio cuando de bardear se trata, insisitió - ¿Pero qué pensás? ¿Qué te produce?
Sofi - Nada...no me sorprende en absoluto.
No me molesta que me dejen de lado, hay un dicho muy sabio que dice que es mejor estar solo que mal acompañado, y yo sé que es así, y en parte también soy yo la que pone distancia, entre otras razones, por cosas como éstas, que me parecen de décima. Lo que me molesta es la doble cara; que me digan algo y terminen haciendo lo contrario como está pasando ahora, y también me jode el motivo que despertó todo esto: una pelea con un ser al que yo quise muchísimo, al que consideré mi mejor amiga durante muchos años -casi 11 para ser más precisos- y si bien la relación actual es en buenos términos, desde mi punto de vista personal las cosas no terminaron bien, no es algo que me cause placer y realmente que otros se metan me molesta muchísimo, sobre todo porque lo encaran tratando de tirar mierda o de despertar en mí una actitud mala onda, o hipócrita como es la suya. Y no da.
Si ellas quieren tomar partido en un distanciamiento que no les pertenece, es una cosa y aunque no me agrade no puedo opinar la respecto, porque no soy quién para decirle a la gente lo que tiene o no tiene que hacer. Pero que no se pongan la careta conmigo y que no pretendan que me la ponga yo también, porque no es mi perfil, no está en mi personalidad ser así, todo lo contrario.
La falsedad no me va, que me digan que yo hice bien al cortar la relación con A -algo sobre lo cual no deberían opinar- pero terminen compartiendo más tiempo con ella que conmigo es algo sumamente incoherente. Una de mis compañeras, incluso me ha contado cosas esperando una reacción cuasi violenta de mi parte, dándole el pie que esperaba para darle rienda suelta a su lengua venenosa, yo en cambio, en parte porque noté cuáles eran sus intenciones reales y por otro lado porque realmente no me movió un pelo lo que me contó, reaccioné indiferentemente, casi sobrándola debo decir:
Sofi - Y a mí qué me importa...Problema de ella
Ella, que no puede con su genio cuando de bardear se trata, insisitió - ¿Pero qué pensás? ¿Qué te produce?
Sofi - Nada...no me sorprende en absoluto.
No me molesta que me dejen de lado, hay un dicho muy sabio que dice que es mejor estar solo que mal acompañado, y yo sé que es así, y en parte también soy yo la que pone distancia, entre otras razones, por cosas como éstas, que me parecen de décima. Lo que me molesta es la doble cara; que me digan algo y terminen haciendo lo contrario como está pasando ahora, y también me jode el motivo que despertó todo esto: una pelea con un ser al que yo quise muchísimo, al que consideré mi mejor amiga durante muchos años -casi 11 para ser más precisos- y si bien la relación actual es en buenos términos, desde mi punto de vista personal las cosas no terminaron bien, no es algo que me cause placer y realmente que otros se metan me molesta muchísimo, sobre todo porque lo encaran tratando de tirar mierda o de despertar en mí una actitud mala onda, o hipócrita como es la suya. Y no da.
Si ellas quieren tomar partido en un distanciamiento que no les pertenece, es una cosa y aunque no me agrade no puedo opinar la respecto, porque no soy quién para decirle a la gente lo que tiene o no tiene que hacer. Pero que no se pongan la careta conmigo y que no pretendan que me la ponga yo también, porque no es mi perfil, no está en mi personalidad ser así, todo lo contrario.
sábado, 22 de agosto de 2009
En días como voy, en los que todo me pesa, cuando tengo ganas de mandar muchos saludos a las madres de quienes se me cruzan, lo mejor es escuchar esta música.
"La receta"
"Dame luz"
"A pesar"
"Buenos días Palomar"
"Todo pasa"
"Basta de Penas"
"Osiris"
"Saber cuándo parar"
"Voy a bailar a la nave del olvido"
"Ruleta"
"Hablando de la Libertad"
"Mundo Agradable"
"Hablando a tu Corazón"
"Bienvenidos al tren"
"Yo no quiero volverme tan loco"
PD: hoy fui a comprar el material de UBA XXI, ya puse primera. Deseenmé suerte, algo me dice que con IPC la voy a necesitar.
"La receta"
"Dame luz"
"A pesar"
"Buenos días Palomar"
"Todo pasa"
"Basta de Penas"
"Osiris"
"Saber cuándo parar"
"Voy a bailar a la nave del olvido"
"Ruleta"
"Hablando de la Libertad"
"Mundo Agradable"
"Hablando a tu Corazón"
"Bienvenidos al tren"
"Yo no quiero volverme tan loco"
PD: hoy fui a comprar el material de UBA XXI, ya puse primera. Deseenmé suerte, algo me dice que con IPC la voy a necesitar.
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