martes, 21 de agosto de 2007

Confesión de Invierno - Parte I


Viernes 17/08/07, Buenos Aires, Argentina:


Son las doce, te fuiste a las ocho y media de la noche prometiéndome mandarme un mensaje cuando estuvieras por llegar, aún no lo recibo, el sueño me está atrayendo, pero doy batalla, quiero hablar con vos, así sean dos palabras, quiero decirte algo de lo mucho que siento por vos, quiero contarte un poco de lo mal que estoy ahora. No lloro, y eso me sorprende, quizá en gran parte porque ya estoy acostumbrada a este tipo de cosas, pero aún así me duelen mucho.

No llegas, te espero, reviso el celular, quizá no lo escuché, nada; me fijo en el Messenger, tampoco estás; selecciono otra canción, Bon Jovi me sonaba demasiado ruidoso para el momento, elijo Norah Jones que te da unas ganas impresionante de suicidarte; desvío mi mirada rápidamente hacia el cartel que anuncia un contacto que acaba de iniciar sesión, no sos vos; miro al piso; me tiro a la cama; no permanezco allí por más de dos minutos; alguien me habla; corro hacia la silla; me siento; abro la ventana, tampoco eras vos…

Para aliviar la espera me doy una vueltita por el fotolog que le dedicas al club de tus amores, la última foto es del mes de mayo, la primera firma es de “miquita”, famosa en el colegio por dos motivos: a) Le faltan como tres dientes, b) Media secundaria probó sus labios. Y vos fuiste uno de ellos. Como decía, ella fue quien firmó primero “ajaja es mortal la fotiito ! =P yoo igual a Racing lo quieroo , =$ Gordiito esta demas decirte todo lo q te qiero i q en este tiempo te hiciste mui importante para mi ii creo q lo sabes ! Graciiass por bancarmee i estar siempree, graciias por todoo Naahu . =)se sabe qe si me necesitas voi a estar, si ? sos una persona maravillosaaa, sabelo ! laa pasee muii bieen hoii, (: tee qiiero muchisiimoo boniitoo, noos vemos el luness, cuiidatee ! besoteee enormeeee divinoo =D adiós” (cabe destacar que la piba tiene sólo 13 años)
¿Por qué estuviste con ella? Si yo te quiero de verdad, si yo quiero besarte por amor y no para sumar otro a mi lista, no busco calentura, sólo busco hacerte bien y así poder estar bien yo, dándote amor, sintiendo que de algo sirvo y que no soy sólo mujer por mi anatomía.
¿Qué hicieron ese día que la pasaron tan bien? Quiero respuestas, las necesito, necesito estar menos peor de lo que estoy ahora, las lágrimas se aproximan, se agolpan en mis ojos pidiendo salir, no pienso darles permiso, tengo que ser fuerte, si lloro no paro más y me voy a terminar lastimando más.
Yo te quiero de verdad y vos solo me ves como tu amiga, nunca me viste como algo más.
¿Qué es eso de llamarlo “boniitoo”, “Gordiito” Yo pensé que se escribía “bonito” y “gordito” y además ¡Quién carajo sos vos para llamarlo así! Dios, qué rápidas son las chicas de ahora…Y ojalá que pase rápido esto, que llegues pronto y le demos comienzo a esta charla que nos puede separar o acercar más.
To be continued...

viernes, 17 de agosto de 2007

.Maldito Amor.


Hasta hace una semana que no tenía bien en claro lo que me pasa con vos, hoy lo tengo claro, estoy enamorada.


Te veo, te pienso, te escucho, percibo tu perfume y las mariposas aparecen con su hermoso aleteo en mi panza, te miro a los ojos y siento emociones que nunca antes había sentido, te busco todo el tiempo, te imagino cerca mío, hablo de vos constantemente y a mil por hora, me emociono al ver que te conectás, reviso cada minuto el celular en busca de un nuevo mensaje tuyo, me duele no estar en contacto con vos, me duele cada viernes porque no voy a verte por dos largos días en los que sólo te pensaré y me ilusionaré con estar juntos algún día.

Por las noches al soñar, te veo acompañándome, charlando y riendo como solemos hacerlo cada vez que nos vemos o charlamos gracias a la cibernética (GRACIAS por existir, Internet).


No sé cuánto tiempo voy a aguantar callada, no sé si quiero decírtelo, y arriesgarme a romper con la mejor amistad que tuve en mi vida, no sé si las cosas serán para mal o no, pero estoy segura de la tentación que me dan tus labios cuando me hablás...y tu cachete cuando me saludás...Y ahora también estoy segura de que cuando no estás, me muero por vos.

martes, 14 de agosto de 2007

Sentimientos...


¿Dónde irán los sentimientos que dejamos de sentir?
¿Dónde pararán los recuerdos olvidados?
¿Los olvidaremos realmente?

Qué loca la vida, te da, te quita y luego vuelve a darte. Aunque quieras, lo perdido jamás es reemplazado, siempre te queda ese no sé qué que te da tanta melancolía. Daría lo que fuera para darme una pasadita por el pasado y volver a sentir eso…Soy feliz, hoy por hoy, lo soy (¿lo soy?), pero no dejo de extrañar ciertas cosas, ciertas personas, ciertos lugares, aromas, presencias, voces. Extraño mi primaria, mis maestras, mi grupito de amigas, el grupito opuesto, también. Todos los que pasan por tu vida son importantes, ya sea por lo bueno o lo malo que recibís de ellos, cada persona deja marcas que no se borran. Podés olvidarlas por un rato, sacarlas de tu mente; pero jamás del corazón. El corazón es el único órgano del cuerpo que no olvida, que no deja de sentir, tu cabeza puede olvidarse miles de cosas, miles de fechas, miles de hechos, pero el corazón, por más en el fondo que estén, acumula cada cosa que te pasa.


Sigo preguntándome por qué las cosas pueden cambiar tan repentinamente, tan dinámicamente, o imperceptiblemente. Por qué el abandono o el olvido, puede llevar al otro lado de la orilla a los sentimientos, a los vínculos, a las opiniones. Qué rara es la vida, es una gran aventura, un gran laberinto, un camino, un tren, lo que sea.
PD: la foto me recuerda a algo, pero no sé a qué.

domingo, 12 de agosto de 2007

Maldito sábado.


Es sábado, otro más que destino a cenar en casa y ver la televisión. Usualmente no me arrepiento y lo gozo, pero por estos días me ando sintiendo sola, quizás porque me siento diferente y porque al reanudarse las clases están todos tan enérgicos y conversadores, mientras que yo, adormecida por el madrugón, me dedico a cumplir con las tareas asignadas por el profesor. No lo hago porque me gusta, lo hago para sacármelo de encima y no tener que hacerlo en casa, donde prefiero ver los capítulos que bajé de mi serie favorita -Dr House-, donde prefiero leer, escuchar música o escribir.

Como decía, me siento sola. Tenía planes para hoy, frustrados por mi madre y su “fiaca”, mis amigos se van a bailar y luego a casa de un amigo, pero no fui invitada.
También me acostumbré a eso, pero esta vez me chocó más, no esperaba que esta persona me dejara fuera de sus planes, lo considero mi amigo y nos conocemos desde hace mucho, lo cual incrementa mi desilusión.

La gente suele desilusionarme a menudo, tal vez porque doy demasiado y ellos son incapaces de dar o simplemente no estén interesados en mí. No sé si me importa el motivo por el cual no lo hacen, me acostumbré a resolver mis asuntos sin pedir ayuda, si cuento mi problema se entera medio colegio -tampoco son capaces de guardar un secreto- y no van a poder aconsejarme o contenerme, así que es en vano y no me gusta hacer cosas que sé, son inútiles.

Y él el único que siempre está, el que sabe hacerme reír y que logra levantar mi autoestima y humor, el que me valora, me respeta y me quiere incondicionalmente, la persona con la que puedo hablar de todo, la que jamás se ríe de mí, la que me aconseja y pide consejos por igual, se fue.
Con él puedo compartir mis alegrías, mis tristezas, mis logros y fracasos, sé que siempre va a tener buenas palabras que sepan ayudarme.
Si bien hace poco me contó algo que me sorprendió negativamente, jamás hemos discutimos, tenemos diferencias –pocas- y las pudimos resolver hablando tranquilos, pero nunca nos enojamos seriamente, nos conocemos mucho y sabemos qué cosas pueden alterar al otro, entonces simplemente no las decimos ni hacemos.
Tan bueno es, que ya no sé de qué manera lo quiero; si lo quiero amigo o como algo más. Pero en el caso de que mis sentimientos sean más profundos de lo que hasta ahora sé, no tengo muy en claro si quiero intentar ir más allá, no estoy segura de querer contarle que siento algo más, quizá por miedo a que no sienta lo mismo, o por miedo a que no pueda –yo- y se termine nuestra relación de amistad.

El noviazgo es algo que me incomoda, pienso demasiado en qué va a pasar en determinado momento si se dan determinadas circunstancias, y también tengo miedo de que a esa persona no le guste como beso o que se me acaben los chicles de menta –soy un poco infantil a veces- y que por eso me mire raro o simplemente se aleje de mí hasta dejarme. Ese es otro miedo: que me dejen. Me sentiría una porquería, y volvería a deprimirme como el verano pasado, a replantearme si quiero seguir, mi miedo a vivir eternamente sola reflotaría, y probablemente todas esas cosas me tiren y no habrá nadie que pueda levantarme, y menos aún si me pongo de novia con la persona de la que hablé en el párrafo anterior.

Probablemente dentro de pocos minutos me quede sola en el MSN, lo que provocaría una leve crisis que durará hasta que me duerma bañada en llanto.


-Escrito anoche-
Does anybody read me?

miércoles, 8 de agosto de 2007

¿Qué es la felicidad?



¿Qué es la felicidad?
Qué sentimiento tan confundible e inexistente para algunos, qué fácil es para otros hablar de ello, con cuanta simpleza la mencionan. La felicidad no es nada en sí misma, al menos yo no lo creo, no puedo definirla, aunque quizá los sentimientos no se definan, sólo se sientan, y en ciertos casos puedan ser transmitidos.

Existe realmente la felicidad? Sí? Seguro? La felicidad es más bien un estado del cerebro, una imagen, una sensación despertada por nuestras neuronas y desparramada por el cuerpo en cuestión de segundos.
Qué puede despertar la felicidad?
Si es que existe, claro.
La felicidad en su plenitud y en todos los aspectos de la vida no existe, hay momentos, hechos que aportan un grano de arena para que seas feliz, pero siempre va a faltarte algo, siempre va a haber algo que quieras mejorar, que quieras conquistar, siempre va a haber algo que no puedas manejar a tu antojo, siempre vas a tener que priorizar ciertas cosas antes que otras, y no siempre vas a tener la posibilidad de elegir tus prioridades.
La vida puede quitarte lo que más quieras en cuestión de segundos, dejándote helado, sin posible reacción, sin poder evitarlo, sin poder interceder, sin poder hacer nada, sentirte inútil, sentir que no hay razón para estar. Para qué tengo una vida si no puedo manejarla, por qué otros pueden incidir en ella más que yo misma, que soy la actriz principal de mí historia,
No lo sé, pienso y escribo, no me detengo a analizar las teclas que mis dedos apretan compulsivamente, escribo casi sin saber qué escribo. Las palabras fluyen, las ideas caen a la misma velocidad.
Estuve pensando en la vida en general y me hallé dándome cuenta de que no se puede ser feliz haciendo todos los días lo mismo, tarde o temprano – más temprano que tarde en mi caso – uno termina aburriéndose de su rutina. La rutina agota, mata, consume.
Agota al corazón (la pasión) (el tiempo) (las ganas) , mata el amor, consume mi paciencia. Bastante me consumo yo misma al pensar tanto y a detenerme a analizar la vida, cada paso que doy, cada desición que tomo; cada maldita cosa que altera el curso de mis días es pensada minuciosamente, fríamente pero sin dejar de lado al corazón. Cuando él entra en acción, tan sólo me dejo llevar, sé que vaya a donde vaya a su lado, de su mano, sé que no voy a caer en vano. Sé que el corazón jamás se equivoca vanamente, sé que cada desición que tomo por su imposición es un paso más hacia la adultez, a la madurez, es un crecimiento más.

domingo, 5 de agosto de 2007

Cómo está compuesta mi familia:



No creo que por la existencia de lazos sanguíneos deba querer a esas personas, creo que tienen que hacer méritos para que lo sienta, y mi familia por línea paterna no me generaron amor. Si bien durante la infancia mis primas y yo éramos amigas, y mi viejo me llevaba seguido a su casa - ellas viven en La Plata y yo en Capital -, cuando crecimos y mi papá chocó el auto, dejamos de vernos con frecuencia ya que ellas no nos visitaban.

La adolescencia les llegó a ellas primero, la mayor me lleva cinco años y su hermana, dos. Al vernos menos - Navidad, Día del Padre y cumpleaños de los abuelos - no se pudo forjar la amistad, durante ese tiempo, ellas se volvieron más unidas entre ellas y pegadas a su padre, mientras que yo maduré abruptamente, dejando de lado las bromas y travesuras que ellas seguían disfrutando. Eso nos alejó, enfrió la relación y la distancia impuesta y ya imposible de quebrantar debido a otros problemas familiares de generaciones antiguas, logró que la menor de ellas y yo apenas podamos vernos, le falta el respeto a mi tía - su propia madre -, a mi viejo, a mis abuelos y a mí. La mayor estudia medicina en la universidad de su ciudad y está noviando desde hace poco más de un año, es más conversadora, más simpática y mucho más respetuosa, con ella sí me sigo llevando bien, desde siempre fue la más tranquila en cuanto a cómo llevar las relaciones, la menos impulsiva y el ejemplo a seguir.

En el día del padre del corriente año explotó la bomba familiar: el marido de mi tía, un tipo de lo más desagradable, nos puso en contra a mis dos primas, armaron una patética escena digna de una película dramática mal actuada en la cual todos se culpan entre sí llorando lágrimas de cocodrilo. Sacaron sus trapitos al sol delante de todos, durante lo que creíamos, sería un agradable asado, y todo por preguntar cómo es que había chocado el nuevo auto.

Desde ese día ni siquiera hablaron por teléfono, porque no les da la cara, porque no debería darles, nos arruinaron el día, le arruinaron a mi abuelito, que es un santo, lo que podría ser su último día del padre junto a nosotros. Les importó poco y nada nuestra presencia, empezaron a gritar, a protegerse entre ellos mientras insultaban con descaro a mi abuela por haber dicho que la mayor de mis primas manejaba mal porque le había enseñado su padre, un animal al volante.

Sentí bronca, indignación, pero sobre todo, vergüenza ajena por lo que hicieron. Después del postre, durante el cual nadie habló y se tragó casi con violencia, me fui al cuarto de mi padre a ver el partido definitorio de la Liga Española. Y chau familia.


Contrariamente a esto, adopté a la familia del marido de mi mamá como propia. Si bien hay conflictos, se solucionan puertas adentro, hablando cara a cara quienes tienen el problema, y en privado, como personas racionales y adultas deben solucionar sus diferencias.
Cada vez que nos juntamos reímos y comemos a más no poder, disfrutamos de los cumpleaños y fechas patrias riéndonos de los errores y defectos del otro, de las ridículas anécdotas laborales y escolares que tenemos para contar, recordamos vacaciones o papelones de algún otro. Nadie lo hace con mala leche ni dobles intenciones, causa risa porque somos así, cómicos, simpáticos, ácidos. Todos nos vamos con una sonrisa de oreja a oreja y con un dolor abdominal casi intolerable.

Esa es una familia, estar cuando el otro nos necesita y estar para reirnos y disfrutar de un almuerzo y merienda todos juntos, disfrutar de la presencia del otro y de demostrarnos lo mucho que nos queremos a través del humor.
UNIDOS SIEMPRE.

jueves, 2 de agosto de 2007

Diferencias que me hacen sentir sola


Desde lo más superficial a lo más profundo, desde lo más idiota hasta lo más serio, desde lo más intrascendente llegando a lo más importante, desde lo más imaginario a lo más real; soy diferente.
Más madura, inteligente, pensativa, detallista, psicoanalista; como quieran llamarlo. Pero lo que digo es una realidad, soy distinta a ellas, no estamos en sintonía. Pienso diferente, actúo diferente.

Lo más superficial: la ropa. Me visto demasiado formal o demasiado para mi edad, pero es que me gusta ese estilo, me gusta, me gustan las botas con taco, me gustan las remeras escotaditas, me gustan y actúo en consecuencia.
Lo más profundo: los sentimientos. Me tomo todo diferente, quizá en gran parte se deba a mi extrema sensibilidad, pero es un hecho y no tengo por qué obviarlo, para lo que ellas es nada, para mí lo puede ser todo. También valoro mucho más las cosas, porque es lo que mis viejos me inculcaron, sé que si pierdo el celular no van a ir corriendo a comprarme otro mejor, como le pasa a mis compañeras, y también sé que no voy a perderlo, porque lo preservo con el alma.
Lo más idiota: lo del celular podría considerarse algo de menor importancia, vale como ejemplo.
Lo más serio: las guerras, las muertes, los hechos violentos que vivimos continuamente; la vida misma me la tomo de otro modo. A veces creo que soy una vieja de 80 y de hecho ciertas amistades me lo dijeron, pero si ser responsable y pensar las cosas significa ser anticuado, pues lo soy y altamente orgullosa por eso.
Lo más intrascendente: un partido de fútbol para mí, buena música o libro y una salida al shopping con mucha plata para ellas.
Lo más importante: la vida en sí, nuevamente. Para ellas es todo diversión, como son tan superficiales, nada pareciera afectarlas seriamente, todo es tan…tan inexistente, y para mí tan importante. Cada opinión la tomo en cuenta, tampoco dejo de ver de quién proviene, el contexto en el que lo dice y el modo, y en base a eso lo tomo en cuenta o no. No sé si es un claro ejemplo de esto, pero también es una gran diferencia, no existe el vínculo desde ese ángulo, y me temo que de ningún otro.
Lo más imaginario: Un amor platónico. Ellas los prefieren rubios, ojos celestes, carilindos, con plata, con grandes aspiraciones; yo los quiero inteligentes, simpáticos, cariñosos, que les guste el fútbol, que me respeten, que sean fieles y sinceros, lo estético poco me importa, hay un par de cosas en las que me fijo, pero tampoco son lo suficientemente importantes como para mencionarlas. Ok, sí, músculos, pocos, pero presentes, brazos trabajados para abrazos fuertes y calentitos, pectorales duros - pero no demasiado - para poder recostarme sobre ellos después de hacer el amor, mirada cristalina para poder ver a través de ellos. Sencillez, humildad para compensar mi soberbia, que sea generoso. Y cuerdo.
Lo más real: el colegio. No quiero llevarme materias, estudio para aprender, para saber, me informo porque no soporto la ignorancia, ni la propia ni la ajena. Leo porque esa es mi pasión, escucho música tranquila y vieja: de Sabina a Los Náufragos que de tranquilos tienen poco, pero son viejos.

Soy diferente, por momentos me pesa, por otros no. Me duele y me molesta no poder compartir demasiado tiempo con ellas porque prefiero mi soledad, un buen libro, café y música italiana. No puedo luchar contra mis gustos, contra mi esencia, contra lo que soy, porque eso sería luchar contra mis principios, mis ideales y proyectos. Aspiro a una buena carrera universitaria y una familia feliz, bien compuesta, con las cosas claras desde el inicio del matrimonio. Quiero las cosas bien, no quiero sobresaltos, me descolocan y me ubican sola frente al abismo, el que me magnetiza, el que quiere llevarme desde hace rato. Al que me niego, del que me alejo, del que huyo constantemente, aunque en esa huída también huya de mis deseos, pero es que todavía es pronto, pero sé que tarde o temprano, voy a realizarlos. Es temprano, tengo 14 años; tengo tiempo de sobra, pero no quiero perderlo, el despilfarro me enerva.
Ellas por su lado, yo por el mío.