
La imagino a ella llorando ¡justo ella que es tan fuerte! Rodeada de amor, de brazos contenedores y a su alma tan sola, rebalsando amargura, un incalculable dolor estrujándole el corazón.
Y en su retina, una y otra vez la imagen del cajón cerrándose, la triste certeza de no poder verlo nunca más y la proximidad del adiós final a quien le dio todo.
En su cabeza, rondándole sin parar, las incertidumbres, los interrogantes, el futuro incierto y las ganas de despertar de la pesadilla más espantosa de su vida…Pero no, todo es real, todo lo que está a su alrededor está sucediendo, y sucediéndole a ella ¡justo a ella que es una excelente persona!
Y yo acá sentada, con mi vida siguiendo sus cursos normales, con una felicidad agridulce, sintiendo culpa por estar atravesando uno de mis mejores momentos personales en contraposición al momento de mierda que mi amiga está padeciendo. Recordando sus expresiones esta tarde, cuando todavía no terminaba de asimilar el desenlace, tratando de aferrarme a la sonrisita que nos regaló para ahuyentar la noticia de que terminó llorando inconsolablemente, porque esa imagen es la que menos quiero imaginar, y la que ella menos merece.
Y en su retina, una y otra vez la imagen del cajón cerrándose, la triste certeza de no poder verlo nunca más y la proximidad del adiós final a quien le dio todo.
En su cabeza, rondándole sin parar, las incertidumbres, los interrogantes, el futuro incierto y las ganas de despertar de la pesadilla más espantosa de su vida…Pero no, todo es real, todo lo que está a su alrededor está sucediendo, y sucediéndole a ella ¡justo a ella que es una excelente persona!
Y yo acá sentada, con mi vida siguiendo sus cursos normales, con una felicidad agridulce, sintiendo culpa por estar atravesando uno de mis mejores momentos personales en contraposición al momento de mierda que mi amiga está padeciendo. Recordando sus expresiones esta tarde, cuando todavía no terminaba de asimilar el desenlace, tratando de aferrarme a la sonrisita que nos regaló para ahuyentar la noticia de que terminó llorando inconsolablemente, porque esa imagen es la que menos quiero imaginar, y la que ella menos merece.



