miércoles, 4 de febrero de 2009

PARANOIAAAAAAA


Por qué siempre pienso en que va a suceder lo peor?

Por qué me persigue esta paranoia?

Me exaspera, me angustia, me cansa, me preocupa, me asusta, me paraliza.


No es falta de confianza en mí misma, porque confío en mí, es falta de confianza en los demás; yo puedo tener control sobre mis actos pero no sobre los de los demás, puedo tratar de regular mis sentimientos, pero no los de los demás.

Y eso me aterra, me aterra querer a alguien y que ese amor no sea correspondido, y yo sé que no puedo hacer nada, sé que ese temor no va a detenerme porque no quiero quedarme en el molde otra vez y porque no puedo estancarme acá después de todo lo que logré con él, no. Sé que esas cosas se dan o no se dan, que es casi una lotería, y puedo tener o no la fortuna de obtener el billete ganador, y también sé que como toda mujer puedo jugar a seducir e intentar despertar yo ese amor en la otra persona y que aunque sin darme cuenta, es lo que vengo haciendo desde diciembre.


Espero que la crisis de esta tarde no se repita, que la paranoia injustificada se acabe, porque es una porquería. Si las cosas se dan o no, lo sabremos después, por ahora disfruto del presente (al fin aprendí a vivir el hoy!).


En fin...Lo que acabo de escribir no me gusta ni un poco pero necesitaba decir esto y hoy me sale así...Quizás después con un par de pinceladas -como diría una amiga- quede mejor.

sábado, 24 de enero de 2009

Entre algunas pálidas, una super buena



La verdad es que no quiero contar mucho para no quemarlo y porque soy consciente de que al escribirlo termino de introducirlo en mi vida, pero no puedo evitarlo, no puedo evitar plasmar en letras lo que me pasa...O más bien una parte de lo que me pasa, la parte que más feliz me hace: tener la certeza de estar haciendo todo de la mejor manera posible.


Y eso implica estar caminando a una velocidad adecuada, ni muy lento ni muy rápido; saber que estoy cuidando todo: cuidando la relación, cuidándome a mí para no quedar demasiado expuesta, para no hacerme muchas ilusiones antes de tiempo pero sin dejar de darme la libertad de sentir todo esto que es tan lindo, pero no es amor, no, ni ahí es amor, es ganas de amar y de que me amen. Ganas de amarLO y de que ME ame.


No obstante, también me estoy preparando para el fracaso, porque aunque no es mi estilo pensar que las cosas no van a funcionar, tampoco suelo dejar que las derrotas me agarren desprevenida; si esto no funciona sé que va a dejarme muchas herramientas para hacer que otra relación funcione, porque gracias a él estoy aprendiendo muchas cosas de las relaciones humanas entre hombres y mujeres.


Ah, y otra cosita más: sé que no me va a decepcionar, porque me estoy tomando un tiempo prudencial para conocerlo y porque con lo poco que lo conozco me ha demostrado tener mucho más cerebro que los protagonistas de los dos "intentos de algo" anteriores. Y eso me da la pauta de que he aprendido del pasado, y eso está buenísimo.

martes, 20 de enero de 2009

Vacaciones?



Durante nueve meses del año juego a ser la alumna ejemplar, a ser grande en cuerpo de adolescente, a pensar desde la cabeza de un adulto, a ser una persona casera, de pocas salidas, de pocos compromisos; casi antisocial. Y durante mis tres meses de vacaciones quiero jugar a ser una chica despreocupada, sin relojes ni horarios castradores, con una agenda repleta de planes divertidos y sin reproches que oír. Pero no me dejan, me privan de eso, me quitan la posibilidad de volar, de ser, de olvidar, de divertirme, no me permiten ser adolescente, cuando eso es lo que soy en verdad y lo que debería ser durante todo el año.

Me trasmiten un mensaje incoherente: “no quiero cargarte con ciertas responsabilidades de adulto pero a su vez quiero que entiendas lo que a mí, una persona adulta, me pasa” Entender a un adulto sin tener las responsabilidades que ellos tienen, es un tanto complicado, y más aún cuando uno se esfuerza por ser un adolescente más, por pensar más a menudo como un ser de quince años y dejar guardadito por un tiempo a la niña madura que la vida supo crear.

Muchas veces me sentí orgullosa de mi forma de ser, de poder pensar más con la cabeza que con las hormonas o la euforia típica de la gente joven, pero ahora que estoy de vacaciones, que (creía) puedo dejar las responsabilidades dentro de la mochila con los útiles escolares, quiero pensar y actuar como una pendeja, pero sin siquiera rozar la idiotez que a muchos adolescentes suele apoderarlos; y me da bronca que me fuercen a ser una adulta y tener que gastar energías en otra cosa que no sea divertirme…PORQUE YO ME GANÉ ESTAS VACACIONES, ESTOS TRES MESES DE OCIO, me los gané cumpliendo con mis obligaciones al pie de la letra, siendo una buena alumna, una hija obediente, una hermana divertida, una amiga gamba, una compañera casi siempre dispuesta a darle una mano a aquellos compañeros despistados, una líder de grupo dispuesta a pelear por la fiesta de egresados a realizarse a fines del 2010 ¿Y por qué los planes ajenos tienen que privarme de lo que me gané? No es justo, no señor.



* Estoy que escupo fuego por la bocaaaaaaaaa.

miércoles, 14 de enero de 2009

De mentiras y verdades...



He llegado a la conclusión de que vivir mintiendo es más fácil que vivir siendo sincero…Es más fácil porque te da mayor libertad para decidir y operar, pero yo no quiero vivir en una mentira, yo quiero ser sincera, no sólo por los demás, sino por mí, porque mentir es como estar maniatado, es muy difícil sostener una mentira, uno debe estar pendiente de muchas cosas, no debe dejar escapar ningún detalle, ya que el más mínimo error te deja en evidencia. Tampoco entiendo por qué la gente se escandaliza tanto frente a una mentira, si todos lo hacemos, porque en algún momento de nuestras vidas necesitamos despojarnos de la opinión ajena (porque eso de que lo que digan los demás no importa, es una gran mentira) y los prejuicios para poder tomar una decisión que quizás, al resto del mundo le desagrade o le parezca inadecuada, no se trata de engañar a los demás, generalmente se trata de poder ser sinceros con uno mismo.

Muchas veces nos cuesta tomar decisiones por el qué dirán o porque sabemos que alguna/s persona/s se sentirán afectadas por dicha decisión o la reprobarán, haciéndonos más difícil la ya complicada tarea de hacer lo que uno siente o considera mejor, es por eso que se opta por ocultar por un tiempo algún cambio en nuestras vidas o planes que uno proyecta, nos ahorra problemas, o más bien, retrasa los problemas. Voy a dar un ejemplo para graficarlo mejor: uno va a mudarse de casa…¿Para qué contarles los planes a gente que no pincha ni corta pero que probablemente quiera entrometerse en la elección del futuro hogar? Cuando se concrete uno va a tener que contarlo, pero es mejor hacerlo cuando ya está todo listo y no cuando aún se trata sólo de una idea, porque de hacerlo uno se arriesga a ser molestado por algo que puede no realizarse.

Mentir es un acto de egoísmo para con los demás, pero es peor ser egoísta con uno mismo y a veces la mentira resulta ser una excelente herramienta para poder ser generoso con uno.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Balance


Me puse a leer viejos textos publicados aquí mismo y me encontré con muy gratas sorpresas y algunas no tanto, eso me dio el empujoncito que necesitaba para realizar el balance anual.


Gratas sorpresas:


  • Ya no considero al fin de la secundaria una tragedia, al contrario, comienzo a asumir que las cosas se terminan. Aunque persiste mi terror a los cambios, creo que finalizar la secundaria es algo necesario, es un punto de inflexión en la vida de cualquier persona y voy a prepararme de la mejor manera, porque a partir de su finalización empieza MI vida, y no quiero perderme ni un segundo añorando lo que pasó, sino proyectando lo que vendrá y disfrutando el hoy.


  • Entendí que hay diversos tipos de amistades y que hay que apreciarlas a todas por igual siendo consciente de que cada persona puede brindar cosas diferentes y no pretender que una sola persona me de todo lo que necesito; porque es imposible.
    Me siento feliz por las amistades que hoy por hoy tengo, creo saber dónde estoy parada respecto a ellas y saber qué tipo de relación y cariño me une a cada una de esas personas.


  • Descubrí que el amor puede golpearte la puerta a cada segundo y que uno debe abrirla SIEMPRE, que no hay que temerle al ridículo, que es peor arrepentirse de algo no hecho que de algo que uno sí hizo.
    Lo más importante en el amor este año: haber tomado la iniciativa maduramente por primera vez, haber podido vencer mis miedos. Lo mejor: que me salió bien.


  • Tener casi decidido mi futura carrera universitaria.


  • Seguir siendo un ser responsable y confiable.


  • Haber ganado un poquito más de independencia.


  • Conseguir excelentes calificaciones en el colegio, llevarme bien con los profesores, pero sobre todo; haber aprendido tanto en este año.


  • Ganarme el respeto de gente que hasta hace poco quería pasarme por arriba.


  • Tener una relación cordial con todos (excepto uno) mis compañeros de año.

No gratas sorpresas:



  • Tantas pérdidas a lo largo del año.


  • Mi desconfianza ante el FCE que realicé este mes.


  • La falsedad de cierta clase de gente.


  • Que mi madre me advierta las cosas, yo la desoiga y luego tener que oír el clásico “¿Y qué te dijo mamá?”


  • Tener que admitir que ella me lo había dicho antes de que sucediera.

  • La relación con mi papá. Fue muy inestable a lo largo del año y me dí cuenta de muchas cosas que antes no veía –o no quería ver- que me lastimaron mucho, pero de a poco las voy asumiendo.


  • El tropezón en matemática que me pudo haber costado la materia.

Para el próximo año…:

No quiero ponerme objetivos ahora ya que me encuentro de vacaciones, eso lo dejo para marzo cuando realmente comienza mi año.


Balance anual:


Excelente. Después del 2005 este fue el mejor año de mi vida, sin dudas, y pese a las malas noticias que recibí durante el final del mismo.
Crecí, maduré y aprendí muchísimo, a todos los niveles. Y ese era el objetivo.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

V


La imagino a ella llorando ¡justo ella que es tan fuerte! Rodeada de amor, de brazos contenedores y a su alma tan sola, rebalsando amargura, un incalculable dolor estrujándole el corazón.
Y en su retina, una y otra vez la imagen del cajón cerrándose, la triste certeza de no poder verlo nunca más y la proximidad del adiós final a quien le dio todo.
En su cabeza, rondándole sin parar, las incertidumbres, los interrogantes, el futuro incierto y las ganas de despertar de la pesadilla más espantosa de su vida…Pero no, todo es real, todo lo que está a su alrededor está sucediendo, y sucediéndole a ella ¡justo a ella que es una excelente persona!

Y yo acá sentada, con mi vida siguiendo sus cursos normales, con una felicidad agridulce, sintiendo culpa por estar atravesando uno de mis mejores momentos personales en contraposición al momento de mierda que mi amiga está padeciendo. Recordando sus expresiones esta tarde, cuando todavía no terminaba de asimilar el desenlace, tratando de aferrarme a la sonrisita que nos regaló para ahuyentar la noticia de que terminó llorando inconsolablemente, porque esa imagen es la que menos quiero imaginar, y la que ella menos merece.

viernes, 5 de diciembre de 2008

La primavera sieeeeeempre me trae amor!


La noche comenzaba a finalizar, mis esperanzas, al ver el lugar casi vacío, se incrementaron fugazmente, la insistencia de mis amigas se tornaba más fuerte, el latido de mi corazón se aceleraba, y el efecto del poco alcohol que había ingerido comenzaba a dar efectos.


Mi amiga me dio el último empujoncito que necesitaba, y yo, tímidamente le pregunté si quería bailar, y dijo que sí, y me agarró las manos. Bailar, lo que se dice bailar, bailamos poco, besarnos, nos besamos mucho.


Su boca y su lengua, me hicieron sudar pasión, su cuello me tentó y mi lengua se cansó, mis manos lo acariciaron suave y lo agarraron fuerte, sus brazos me sostenían y me inclinaban a un costado, sus ojos abiertos me miraban mientras que los míos, cerrados, lo sentían.

Mi cuello comenzaba a dolerme, mis pies se cansaban de estar sobre las puntas, lentamente fui caminando hacia la pared sin que nuestras lenguas dejaran de jugar, una vez sobre ella nuestros cuerpos se pegaron mucho más, mis manos pasaron de su espalda a su cara y de su cara a su pecho, mi cara se posó en su hombro y el colocó la suya sobre la mía, encastrando como un rompecabezas de quinientas piezas.


Cuando estaba a punto de irse, cuando la fiesta concluía y el volumen de la música bajaba lentamente, le pedí su número de celular, ayer le envié un mensaje de texto, me pidió que le pasara mi mail...Y comenzamos a descubirnos...