No puedo pasarla bien en los contextos en que mis amigas la pasan bien. Eso me aleja y aísla.
Mis amigas van a bailar. Disfrutan de ir a bailar. Y a mí los boliches no me gustan. Me molesta la gente transpirada que roza inexorablemente tu espalda que pretende permanecer seca o al menos limpia. Compartir con absolutos desconocidos un lugar cerrado con la música a todo lo que da y el olor a porro que no da tregua, me molesta. El humo que tiran para crear algún tipo de efecto y las luces prendiéndose y apagándose continuamente me marean, la música me aturde y la clautrofobia me ataca: me mareo, me baja la presión, me falta el aire. Me desmayo.
La paso como el culo. Y mis amigas van a los boliches, sin mí. Y vuelven del boliche con un millón de anécdotas que no conozco, que no comparto, que no entiendo. Me quedo muda frente a miles de chistes internos que nunca se gastan en explicarme. Ni siquiera intentan conservarme dentro del grupo a pesar de no compartir sus gustos. Evidentemente no les importo.
Y este fin de semana, cansada de la soledad de mi casa, de la monótona rutina televisiva y de libros en la que me sumergí desde que comenzó el año; decidí ir a bailar con ellas. Con el grupo de siempre. Con las personas con las que me divierto. ¿Pero qué pasó? Invitaron a personas con las que no me llevo o me llevo mal. Y ahí el plan se fue al diablo. Si voy a hacer el sacrificio de ir a bailar, lo hago por mis amigas, no por gente cualquiera a la que ni siquiera puedo ver.
Y yo las culpo a ellas por no poder YO pasarla bien en un boliche, o por no poder dejar de lado ciertas asperezas por tan sólo una noche. Esa es mi responsabilidad, no la suya. Pero aún así me enoja. Me enoja sentir que no les importo. Que para ellas si yo estoy bien o mal, da lo mismo.
Y me quedé sola en casa, una vez más. Y hoy me siento sola, para variar nomás.
domingo, 10 de enero de 2010
domingo, 27 de diciembre de 2009
sábado, 26 de diciembre de 2009
Sofía dice (1:30):
me alegra que te esté yendo bien, en serio
N dice (1:30):
gracias
N dice (1:31):
te agradezco
N dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:31):
yo también
Sofía dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:32):
es una pena que para aprender a veces tenga que salir gente lastimada, pero aprendí mucho con vos y de vos
N dice (1:32):
esto parece increible
N dice (1:32):
porque estaba por decir algo parecido
N dice (1:33):
que cuando uno mira para atrás
N dice (1:33):
las cosas que pasaron
N dice (1:33):
sin renegar
N dice (1:33):
se da cuenta de muchas cosas
N dice (1:33):
y un montón de cosas te hacen crecer
N dice (1:33):
y vos fuiste parte de eso
N dice (1:34):
y aunque a pesar de que hayan pasado cosas feas (que si sacara una autobiografía la pondría como la cosa más pavada que hice y encima fue una gran mentira) aprendí mucho de vos
Sofía dice (1:34):
bueno, me pasa exactamente lo mismo
N dice (1:34):
que lindo
Lo único positivo de esta Navidad que ya terminó.
me alegra que te esté yendo bien, en serio
N dice (1:30):
gracias
N dice (1:31):
te agradezco
N dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:31):
yo también
Sofía dice (1:31):
por todo
Sofía dice (1:32):
es una pena que para aprender a veces tenga que salir gente lastimada, pero aprendí mucho con vos y de vos
N dice (1:32):
esto parece increible
N dice (1:32):
porque estaba por decir algo parecido
N dice (1:33):
que cuando uno mira para atrás
N dice (1:33):
las cosas que pasaron
N dice (1:33):
sin renegar
N dice (1:33):
se da cuenta de muchas cosas
N dice (1:33):
y un montón de cosas te hacen crecer
N dice (1:33):
y vos fuiste parte de eso
N dice (1:34):
y aunque a pesar de que hayan pasado cosas feas (que si sacara una autobiografía la pondría como la cosa más pavada que hice y encima fue una gran mentira) aprendí mucho de vos
Sofía dice (1:34):
bueno, me pasa exactamente lo mismo
N dice (1:34):
que lindo
Lo único positivo de esta Navidad que ya terminó.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
jueves, 10 de diciembre de 2009
Ya lo había dicho, y vuelvo a decirlo: este verano va a ser jodido.
El sol, el calor, el incipiente espíritu navideño, las largas horas vacías, los programas televisivos cada vez más estúpidos, las clases ya terminadas, las mañanas de inconciencia, las trasnochadas con té, series, películas, libros y hojas en blanco y todas esas cosas que caracterizan el verano, no hacen más que volverme loca recordando el verano pasado, tan distinto, tan lleno de cualquier cosa, pero lleno. Lleno y feliz. Esperanzado, ilusionado.
Y él, que aparece y reaparece cuando no tiene que hacerlo, ya volvió a instalarse, mudo y quietecito, pero allí está, no sé si esperando o resignado, si tiene intenciones de avanzar o si se quedara ahí quieto hasta desaparecer entre el montón; pero está y eso a mí me perturba, me nubla, me molesta.
Hace que mis primeras dos semanas de verano sean un desastre.
El sol, el calor, el incipiente espíritu navideño, las largas horas vacías, los programas televisivos cada vez más estúpidos, las clases ya terminadas, las mañanas de inconciencia, las trasnochadas con té, series, películas, libros y hojas en blanco y todas esas cosas que caracterizan el verano, no hacen más que volverme loca recordando el verano pasado, tan distinto, tan lleno de cualquier cosa, pero lleno. Lleno y feliz. Esperanzado, ilusionado.
Y él, que aparece y reaparece cuando no tiene que hacerlo, ya volvió a instalarse, mudo y quietecito, pero allí está, no sé si esperando o resignado, si tiene intenciones de avanzar o si se quedara ahí quieto hasta desaparecer entre el montón; pero está y eso a mí me perturba, me nubla, me molesta.
Hace que mis primeras dos semanas de verano sean un desastre.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Con el paso del tiempo los sentimientos se van diluyendo, es cierto, pero nunca desaparecen. Tampoco M, que siempre vuelve en el momento más inoportuno en una danza sin fin, de esas que de tantas vueltas da termina por marearte. Muchas personas, sensibles a los movimientos bruscos, vomitan al marearse, y yo soy una de esas personas.
Es por eso que después de tantos giros que me dio y me hizo dar a su par hoy no tengo ganas de girar más para que no me provoque el vómito y su consecuente asco, porque es asqueroso vomitar, muy asqueroso.
Pero cuidado, que yo no quiera girar no significa que no tenga ganas de bailar. Tengo muchas ganas de eso, pero una danza suave, linda, dulce y una que dure un poco más de cinco minutos y que no demande una espera de tres meses para volver a danzarla, como las anteriores. Quiero una danza sana, más que cualquier otra cosa.
Eso sí, yo no voy a sacarlo a bailar, no me voy a meter sola, solita y sola en el baile descomponedor, si él quiere solo va a venir, después de todo yo jamás lo eché de mi lado. Y así como se fue, lentamente está volviendo. Como siempre hizo. Como siempre -inconcientemente- espero.
Es por eso que después de tantos giros que me dio y me hizo dar a su par hoy no tengo ganas de girar más para que no me provoque el vómito y su consecuente asco, porque es asqueroso vomitar, muy asqueroso.
Pero cuidado, que yo no quiera girar no significa que no tenga ganas de bailar. Tengo muchas ganas de eso, pero una danza suave, linda, dulce y una que dure un poco más de cinco minutos y que no demande una espera de tres meses para volver a danzarla, como las anteriores. Quiero una danza sana, más que cualquier otra cosa.
Eso sí, yo no voy a sacarlo a bailar, no me voy a meter sola, solita y sola en el baile descomponedor, si él quiere solo va a venir, después de todo yo jamás lo eché de mi lado. Y así como se fue, lentamente está volviendo. Como siempre hizo. Como siempre -inconcientemente- espero.
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