martes, 24 de febrero de 2009

24 de febrero 22:33


Todas las noches, al apoyar mi cabeza en la almohada sé dos cosas: que voy a darle inicio al mejor deporte del mundo (dormir) y que voy a soñarlo.


Es inevitable, incontrolable y desesperante, pero todas las noches allí lo encuentro, allí él me espera para darme los besos, estrujarme con los abrazos y regalarme las caricias que personalmente no quiere/puede darme, o para hacerme reír con alguna situación imposible dignas de cualquier película cómica de enredos...O de dibujitos animados


Y cuando estoy acá, sentada frente al monitor deseando que sus dedos me regalen alguna palabra desde su teclado, me encuentro con la realidad...Algo totalmente diferente, está seco, distante, raro, voces ajenas a nuestro círculo íntimo me confunden y yo como una tarada les hago caso y se lo planteo a él ¡justo ahora que no quiere problemas!


Yo sé que me mandé una macana ¿y una grande? Lo sé, no obstante creo que no es para tanto...mi cagada demuestra que él me importa, que de verdad me gusta, y eso no está mal...Mis amigas dicen que se asustó, otras me dicen que soy yo que soy una paranoica -algo que comparto parcialmente- otras, las más sabias, me dicen que espere, que le de un tiempo a él y a su cabeza, que el tiempo cura y da aire, pero para poder darle tiempo a la situación se requiere de mucha paciencia...Y yo ¡NO TENGO PACIENCIA!


Veré qué me depara el destino a mí y qué le depara el destino a él, veré también cuánto tiempo estoy dispuesta a esperar y cuánto tiempo podré aguantar esta sensación amarga en el corazón que es bien fea.


Pero hay algo positivo: no me siento mal conmigo misma, porque a pesar de que dude acerca de lo que le planteé sé que lo hice porque lo necesitaba y me hicieron bien sus palabras.


PD: su mensaje personal en el msn dice "tan dulce como un dulce amargo" me dejó pensando...

viernes, 20 de febrero de 2009

Osiris

Pasan las horas, rozando la locura
preso de mi poesía
Mucho altibajo, poca llanura
soy ladrón y policía
Caen las gotas, sin previo aviso
viniendo del mas allá
De un inconsciente, ya inmanejable
que no me deja vivir en paz...
De a poco oxidan, esta armadura
difícil de abandonar
Tengo una cita conmigo
que no me animo a afrontar
Estoy tan lejos de mí
que no alcanzo a ver mi esencia.

Pobre de vos, hoja en llamas
te descargo mi paciencia...
En el juicio de los muertos frente a Osiris
mi corazón rompería la balanza
Y sin embargo no consigo darme cuenta
qué fantasma dará a luz mi desconfianza
Pero prometo, a más nadie que a mí mismo
triunfar de nuevo en este juego apasionado
Y el día que ya no le tema a los abismos
agradecer a quien estuvo siempre al lado.

No quiero cantar victoria
por describir lo que siento
En mi estado, tras la gloria
y el imperdible momento
Y a vos canción, de ira y esperanza
prometo no abandonarte
Yo también tengo un nudo en la panza
por no poder liberarte
pero al menos por ahora tu lugar es un cajón
porque es falta de respeto,
cantarte sin emoción

Y este intruso que hay en mí,
no te merece cantarte merece alguien más grande
capaz de inmortalizarte...
En el juicio de los muertos frente a Osiris...


Qué feo es que una canción te cante una verdad que vos no querés asumir...
Qué feo es no querer pensar y no poder evitarlo
Qué feo es sentirte mal en tu propia casa
Qué feo es saber que es tu culpa
Qué feo es saber que estás mal
Y más feo es saber que estar bien ya no depende de vos.

PD: qué feo quedó el nuevo color, en otro momento vuelvo a cambiarlo...O quizás lo haga ahora mismo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Y ahí se va él...


Y ahí se va él, con sus fugaces despedidas y acá quedo yo…Queriendo más, extrañándolo desde el momento en que leí la última letra que sus dedos me escribieron en su teclado, desde la intimidad de su alma.

Y ahí se va él, a descansar su cabeza, que según contó anda descolocada pero tratando de reubicarse, temiendo por lo que se le va escapando…Y acá quedo yo, esperando que sean los sentimientos que yo les despierto lo que le escape a su control.

Y ahí se va él, misterioso como siempre, dejando puntos suspensivos detrás de todo lo que dice…Y acá quedo yo, descubriendo lo que él deja librado a mi interpretación, permitiéndome descubrir su esencia como sabe que me gusta, desconociendo a su vez lo desesperante que puede llegar a ser cuando en mi cabeza giran ideas dispares.

Y ahí se va él, dejándome una sonrisa en el rostro, esa que hoy depende de él…Y acá quedo yo, aliviada por los fantasmas que se fueron a atormentar otro corazón y feliz de haber comprobado que entre nosotros dos las cosas están intactas, que la magia está esperando una varita que la dispare.

Y ahí estamos los dos, lejos pero cerca, cerca pero lejos, esperando el momento indicado para sacar nuestras varitas y desatar la magia.

Y ahí están Las Pastillas, cantándome desde los parlantes de la computadora “Cualquier estación es primavera con vos, pero cuando te vas…”

miércoles, 4 de febrero de 2009

PARANOIAAAAAAA


Por qué siempre pienso en que va a suceder lo peor?

Por qué me persigue esta paranoia?

Me exaspera, me angustia, me cansa, me preocupa, me asusta, me paraliza.


No es falta de confianza en mí misma, porque confío en mí, es falta de confianza en los demás; yo puedo tener control sobre mis actos pero no sobre los de los demás, puedo tratar de regular mis sentimientos, pero no los de los demás.

Y eso me aterra, me aterra querer a alguien y que ese amor no sea correspondido, y yo sé que no puedo hacer nada, sé que ese temor no va a detenerme porque no quiero quedarme en el molde otra vez y porque no puedo estancarme acá después de todo lo que logré con él, no. Sé que esas cosas se dan o no se dan, que es casi una lotería, y puedo tener o no la fortuna de obtener el billete ganador, y también sé que como toda mujer puedo jugar a seducir e intentar despertar yo ese amor en la otra persona y que aunque sin darme cuenta, es lo que vengo haciendo desde diciembre.


Espero que la crisis de esta tarde no se repita, que la paranoia injustificada se acabe, porque es una porquería. Si las cosas se dan o no, lo sabremos después, por ahora disfruto del presente (al fin aprendí a vivir el hoy!).


En fin...Lo que acabo de escribir no me gusta ni un poco pero necesitaba decir esto y hoy me sale así...Quizás después con un par de pinceladas -como diría una amiga- quede mejor.

sábado, 24 de enero de 2009

Entre algunas pálidas, una super buena



La verdad es que no quiero contar mucho para no quemarlo y porque soy consciente de que al escribirlo termino de introducirlo en mi vida, pero no puedo evitarlo, no puedo evitar plasmar en letras lo que me pasa...O más bien una parte de lo que me pasa, la parte que más feliz me hace: tener la certeza de estar haciendo todo de la mejor manera posible.


Y eso implica estar caminando a una velocidad adecuada, ni muy lento ni muy rápido; saber que estoy cuidando todo: cuidando la relación, cuidándome a mí para no quedar demasiado expuesta, para no hacerme muchas ilusiones antes de tiempo pero sin dejar de darme la libertad de sentir todo esto que es tan lindo, pero no es amor, no, ni ahí es amor, es ganas de amar y de que me amen. Ganas de amarLO y de que ME ame.


No obstante, también me estoy preparando para el fracaso, porque aunque no es mi estilo pensar que las cosas no van a funcionar, tampoco suelo dejar que las derrotas me agarren desprevenida; si esto no funciona sé que va a dejarme muchas herramientas para hacer que otra relación funcione, porque gracias a él estoy aprendiendo muchas cosas de las relaciones humanas entre hombres y mujeres.


Ah, y otra cosita más: sé que no me va a decepcionar, porque me estoy tomando un tiempo prudencial para conocerlo y porque con lo poco que lo conozco me ha demostrado tener mucho más cerebro que los protagonistas de los dos "intentos de algo" anteriores. Y eso me da la pauta de que he aprendido del pasado, y eso está buenísimo.

martes, 20 de enero de 2009

Vacaciones?



Durante nueve meses del año juego a ser la alumna ejemplar, a ser grande en cuerpo de adolescente, a pensar desde la cabeza de un adulto, a ser una persona casera, de pocas salidas, de pocos compromisos; casi antisocial. Y durante mis tres meses de vacaciones quiero jugar a ser una chica despreocupada, sin relojes ni horarios castradores, con una agenda repleta de planes divertidos y sin reproches que oír. Pero no me dejan, me privan de eso, me quitan la posibilidad de volar, de ser, de olvidar, de divertirme, no me permiten ser adolescente, cuando eso es lo que soy en verdad y lo que debería ser durante todo el año.

Me trasmiten un mensaje incoherente: “no quiero cargarte con ciertas responsabilidades de adulto pero a su vez quiero que entiendas lo que a mí, una persona adulta, me pasa” Entender a un adulto sin tener las responsabilidades que ellos tienen, es un tanto complicado, y más aún cuando uno se esfuerza por ser un adolescente más, por pensar más a menudo como un ser de quince años y dejar guardadito por un tiempo a la niña madura que la vida supo crear.

Muchas veces me sentí orgullosa de mi forma de ser, de poder pensar más con la cabeza que con las hormonas o la euforia típica de la gente joven, pero ahora que estoy de vacaciones, que (creía) puedo dejar las responsabilidades dentro de la mochila con los útiles escolares, quiero pensar y actuar como una pendeja, pero sin siquiera rozar la idiotez que a muchos adolescentes suele apoderarlos; y me da bronca que me fuercen a ser una adulta y tener que gastar energías en otra cosa que no sea divertirme…PORQUE YO ME GANÉ ESTAS VACACIONES, ESTOS TRES MESES DE OCIO, me los gané cumpliendo con mis obligaciones al pie de la letra, siendo una buena alumna, una hija obediente, una hermana divertida, una amiga gamba, una compañera casi siempre dispuesta a darle una mano a aquellos compañeros despistados, una líder de grupo dispuesta a pelear por la fiesta de egresados a realizarse a fines del 2010 ¿Y por qué los planes ajenos tienen que privarme de lo que me gané? No es justo, no señor.



* Estoy que escupo fuego por la bocaaaaaaaaa.

miércoles, 14 de enero de 2009

De mentiras y verdades...



He llegado a la conclusión de que vivir mintiendo es más fácil que vivir siendo sincero…Es más fácil porque te da mayor libertad para decidir y operar, pero yo no quiero vivir en una mentira, yo quiero ser sincera, no sólo por los demás, sino por mí, porque mentir es como estar maniatado, es muy difícil sostener una mentira, uno debe estar pendiente de muchas cosas, no debe dejar escapar ningún detalle, ya que el más mínimo error te deja en evidencia. Tampoco entiendo por qué la gente se escandaliza tanto frente a una mentira, si todos lo hacemos, porque en algún momento de nuestras vidas necesitamos despojarnos de la opinión ajena (porque eso de que lo que digan los demás no importa, es una gran mentira) y los prejuicios para poder tomar una decisión que quizás, al resto del mundo le desagrade o le parezca inadecuada, no se trata de engañar a los demás, generalmente se trata de poder ser sinceros con uno mismo.

Muchas veces nos cuesta tomar decisiones por el qué dirán o porque sabemos que alguna/s persona/s se sentirán afectadas por dicha decisión o la reprobarán, haciéndonos más difícil la ya complicada tarea de hacer lo que uno siente o considera mejor, es por eso que se opta por ocultar por un tiempo algún cambio en nuestras vidas o planes que uno proyecta, nos ahorra problemas, o más bien, retrasa los problemas. Voy a dar un ejemplo para graficarlo mejor: uno va a mudarse de casa…¿Para qué contarles los planes a gente que no pincha ni corta pero que probablemente quiera entrometerse en la elección del futuro hogar? Cuando se concrete uno va a tener que contarlo, pero es mejor hacerlo cuando ya está todo listo y no cuando aún se trata sólo de una idea, porque de hacerlo uno se arriesga a ser molestado por algo que puede no realizarse.

Mentir es un acto de egoísmo para con los demás, pero es peor ser egoísta con uno mismo y a veces la mentira resulta ser una excelente herramienta para poder ser generoso con uno.